OBRAS CORTAS de MARIO HALLEY MORA

Comentario i: Hincha Olimpista

Escrito por mariohalleymora 23-08-2011 en General. Comentarios (0)

EI último domingo fuimos a la cancha, siempre cumpliendo nuestra vocación de simple hincha olimpista, y allí en los "tablones" estaba nuestro tema, en la persona de un señor a quien, por años siempre vimos seguir al mismo club, robusto, moreno, fanático, gritón, dicharachero, que conocía a cada jugador de la reserva y de la primera por sus nombres, virtudes y defectos, y desde su emplazamiento en las graderías, les gritaba elogios, insultos, chanzas y gritos de admiración. El domingo, se inició el campeonato y lo volvimos a ver, pero había cambiado. Lo vimos pálido, con esa palidez cenicienta de los enfermos cardíacos, empequeñecido, y además tan flaco, que su robusto cuello de toro de antes, se había vuelto delgado, casi frágil. Además, su facundia, su alegría, su vigor y su vivacidad habían desaparecido. Sentado en su asiento, contemplaba silencioso el partido, y sólo de vez en cuando su mirada apagada brillaba un poco, y una tenue sonrisa saludaba melancólicamente una buena jugada del equipo de sus amores. Se notaba, al primer vistazo, que en un breve lapso de tiempo, de apenas un año, había entrado en la vejez  y en la enfermedad, y lo que es peor, en ese estado de indiferencia, de alejamiento, de "no sentir ya" las cosas que son características de la declinación del hombre. Desde luego, por la manera en que jugó nuestro Olimpia, no había razón para el júbilo ni para la alegría, de modo que ese luminoso domingo de tarde salimos doblemente deprimidos, y en mayor grado, por haber sido testigos de cómo el apagamiento de una llama, y por la certeza de que alguna vez pasaremos también por eso, por el ineluctable, ineludible paso del tiempo, y de su amarga secuela de males, donde a pesar de todo lo que se diga siempre con falso optimismo, ya no hay  gerovital ni kh3 que valgan, porque lo penoso no es que un hombre "sea" viejo, sino se "sienta", se "muestre" como viejo, como una imagen viviente del crepúsculo cuyas luces y colores van entrando inapelablemente en la obscuridad de la noche. Al reflexionar sobre todo ello, recordamos esa expresión de los periodistas que llaman "fiesta de pueblo" al fútbol, pero al mirar también a aquel hincha declinante, esa fiesta ya nos parece no tanto.-

Mario Halley Mora - MHM

Comentario i: Mis hijos se averguenzan de mi

Escrito por mariohalleymora 22-08-2011 en General. Comentarios (1)

Este episodio, nos contó un amigo con ánimo de colaborar en una de nuestras "historias anodinas" de los domingos, pero como no es anodina, sino en cierto modo penosa, la incluimos hoy, tal como nos la contaron. Se trata de lo que le pasa a un humilde ciudadano sesentón ya, que antes era chofer de ómnibus, pero abandonó el oficio por razones de edad. Entonces, se compró una tijera de podar y empezó a ofrecer sus servicios de jardinero de casa en casa, formándose una nutrida clientela fija de gente que lo apreciaba por la delicadeza que ponía en cuidar el pasto, podar como Dios manda y remover sabiamente la tierra para el mejor aspecto de los rosales, canteros y crotos. Practicando ese humilde oficio, y sobre todo por su método de segar el pasto con tijeras, trabajando horas agachado, ya está sufriendo una deformación de la columna y anda con grandes dolores en la cadera, pero sigue firme en su oficio. De ganar, ha ganado lo suficiente como para edificar una casita y educar a sus dos hijos varones, que han pasado el bachillerato, lograron ingresar en la Facultad de Derecho, y trabajan en un estudio de abogados y escribanos y llegamos al nudo de nuestra historia, cuando nuestro amigo, el que nos contó la historia, encontró al viejo y ya contrahecho jardinero que le suele hacer trabajitos en su casa sentado en la cocina ... y llorando. Compasivo, le preguntó la razón de su dolor, y el hombre le contó sus pesares, que en síntesis, puede resumirse en una sola frase: "sus hijos se averguenzan de él". Es decir, la casi repetida historia de los hijos que mediante el sacrificio del padre humilde y de cortos alcances intelectuales, estudian, aprenden, leen, llegan a niveles culturales altos ... y terminan, despreciando al padre, y avergonzándose ante sus amistades de tener semejante progenitor proletario y humilde. El hombre, ya venía notando con dolor este fenómeno que se producía en su hogar, y la cosa culminó el día anterior, cuando portando el bolsón con sus pobres herramientas llegaba a casa para la cena y oía que uno de sus hijos le decía a la madre "Mamá, ouma la tai rasy" (mamá,ya tenemos aquí el "dolor de muelas") dando a entender con esta gráfica expresión que el padre que llegaba, era la molestia, el desagrado, la cifra negativa en la casa. De ahí su llanto. De ahi su triste situación, y de ahi la razón por la que no podemos contar esta historia, como anodina, porque en sí misma, resulta una tragedia.-

MarioHalley Mora- MHM

 

Comentario i: Padre postizo

Escrito por mariohalleymora 09-08-2011 en General. Comentarios (0)

Hoy, domingo, nos toca contar una nueva versión de nuestras "historias anodinas", y para el efecto, cabe recordar el episodio que nos contó, expresamente para esta columna dominguera, un joven e Ilustre abogado, y que de hecho, no resulta al mal tan anodino. Pero igual lo contamos. Llamémoslo Rafael al protagonista, que estaba en vísperas de contraer matrimonio después de un largo noviazgo, pues, la novia habia esperado pacientemente a que él se recibiera, de abogado precisamente. Tan solo quince días antes de su casamiento, ocurrió la tragedia en la familia. Su única hermana, casada, y el marido de ésta, tuvieron en el camino a Itapúa un accidente de automóvil y perecieron los dos, dejando huérfanos a un varoncito de un año y a una niña de tres. Los abuelos paternos de los huerfanitos, dijeron estar "demasiado viejos" para encargarse de las criaturas, y por, su parte, Rafael y su finada hermana, ya no tenían padres, de que el único pariente vivo que quedaba era el tío Rafael. Este, no tuvo mas remedio que hacerse cargo "temporalmente" de las criaturas y contrató una señora para cuidarlas, ya trasladadas a su casa. Analizando la cuestión, y habiéndose encariñado con los sobrinitos, decidió que aquello de "temporario” no podía ser. La adopción sería permanente. Y allí se le planteo el problema, pues cuando discutió la cuestión con su futura esposa, esta no quiso saber nada de iniciar su vida de casada con dos hijos .... ajenos. Se plantaron, cada uno en sus respectivas posiciones, y pronto, Rafael comprendió que la alternativa era, o su novia o los bebés. Optó por los bebés, y la novia, apoyada por sus padres, rompió el compromiso. Rafael, que trabajaba bien, sobrellevó airosamente su papel de papá - postizo y aunque quien nos conto su historia no lo dice, suponemos que el amor y la ternura de los niños, le hizo olvidar su fracaso sentimental. Pasó el tiempo, los chicos aprendieron a decirle papá y Rafael volvió a encontrar novia que no puso objeción alguna a convertirse en mamá al dia siguiente de casamiento. Hoy, constituyen una pareja feliz. Rafael y su esposa tienen hijos propios, y en la familia asi constituida, reina el cariño y la fraterna armonía que solo una mujer sensible y buena puede establecer. Y por su parte, Rafael es feliz, cumplió con su hermana, cumplió con los huerfanitos y les dio un hogar y tuvo la suerte de encontrar la mujer que necesitaba. Por eso, esta historia no es tan anodina.

Mario Halley Mora - MHM

Comentario i: Teleton

Escrito por mariohalleymora 07-08-2011 en General. Comentarios (0)

Se está llamando a concurso para la canción de Teletón, y según hemos escuchado por una emisora, al parecer, el género musical puede ser una polka, una guarania o una balada. Nosotros sugeriríamos que también se incluyera la posibilidad de participar con una marcha, por el efecto motivador que tiene la música de carácter marcial. De todos modos, este llamado es una linda oportunidad para compositores y poetas o para poetas - compositores, como se quiera, pues el tema, que en última instancia es el de la solidaridad humana, se presta bastante a la inspiración y a la poetización, precisamente, de una de las más luminosas potencias del espíritu humano. La finalidad de Teletón ya ha sido abundantemente publicitada, y los resultados obtenidos en las recientes jornadas, muy importantes, hasta el punto de haber dado ya base financiera para la construcción de los pabellones que servirán de asiento a la Institución dedicada al rescate de los minusválidos. En esa ocasión, la comunidad supo mostrar la generosidad de su corazón, su desprendimiento, y su adhesión elocuente a una obra de bien. En esa exteriorización del espíritu de la colectividad, están dados los valores que el poeta puede recoger para pergeñar su "letra" que sirviera de himno a Teletón. La ayuda al prójimo, la solidaridad, el desinterés, la pura, altruista satisfacción de dar y de darse como quería San Agustín, el participar en una obra de bien en la cual la Sociedad entera da una muestra de salud moral y de energía espiritual, son, como la hermandad, la fraternidad, la projimidad, interesantes y ricas vetas de las que el poeta puede extraer los elementos de una canción que sepa traducir el triunfo de la bondad sobre la indiferencia, la compasión sobre el olvido, la preocupación social sobre el egoísmo, y de la mano tendida sobre el puño cerrado. Ojalá, este llamado de Teletón tenga una ancha respuesta en la inquietud de nuestros poetas y músicos. Es casi milagroso el incentivo permanente que puede dar una música y un verso a los emprendimientos humanos, y así como los soldados se dan valor marchando a la batalla cantando, también la Sociedad puede marchar cantando hacia una meta que al final de cuentas, es el de la victoria, de los valores del espíritu, sobre los lastres materialistas que traban el desenvolvimiento de la Sociedad moderna.

Mario Halley Mora - MHM

Comentario i: El inutil

Escrito por mariohalleymora 07-08-2011 en General. Comentarios (0)

La noche del viernes, tuve un  sueño. Preocupado como estaba por conseguir un "ejemplar" de muestra para las historias anodinas" de los domingos, vino en mi auxilio Morfeo y me hizo soñar con un individuo que de entrada, me dijo: "Soy tu personaje anodino para este domingo. Creo que el papel me queda bien porque soy más liso que un bastón de abuelito. Figúrate, del primero al sexto grado, en la escuela, jamas gané una miserable medallita. Nunca porté la bandera en un desfile, ni siquiera jamás salí en una comedia. Para mayor desgracia, mi apellido empieza con Zeta, y en todas las listas siempre estaba en la cola, en la cola para todo, para bien o para mal. Soy el segundo de tres hermanos. Mi hermano mayor era la "esperanza de la familia", mi hermano menor, era "el adorno de la familia". Y yo quedaba en el limbo, y no me quejaba, y papá decía que yo era el inútil de la familia, cosa que pretendí desmentir y me presenté al cuartel, pero no hice el servicio militar porque tenía pies planos. Estudié y me recibí de contador público, el número 30 en una promoción de 34, ni que decir, sin medallas ni menciones especiales. Cuando joven, me gustaba jugar al fútbol, pero siempre me dejaban de suplente, o me ponían de arquero cuando el arquero no venía, y me decían que era mejor yo como arquero, que poner un poste. Tuve algunas novias, nada de grandes pasiones. Algunas no gustaban a mi mamá, y otras no gustaban a mi papá, hasta que por fin di con una que gustaba a los dos, y aunque no me gustaba mucho a mí me casé con ella por no hacer problemas. No tuve necesidadde trabajar por una casa propia, porque la casa fue el regalo de bodas de mi esposa. Trabajábamos los dos ella era farmacéutica y como ella ganaba más que yo, era la que mandaba en casa. Tuve dos hijos, a los que nunca les oir decir:"El viejo es formidable", quizás porque realmente yo no era formidable, porque la formidable en la familia era la mamá. Y desde luego, no me llamaban "papá", y menos "papito", sino "che viejo". Entre ellos y la mamá, eligieron esposas, y yo conocí a mis nueras en el Registro Civil. Ahora soy abuelo, pero para qué. Cuando la niñera sale de franco le dicen a los nenes "andá quedate con abuelito" y mi único papel de abuelo es de niñera-substituta. No gané una sola medalla no fundé un solo club nunca me dieron un pergamino, jamás pasé de vocal suplente en mi Seccional. Nunca me designaron orador ni siquiera en un entierro. ¿Qué te parece?: Sirvo para tu "historia anodina"? Le dije que si y al día siguiente me puse a escribirla.-

Mario Halley Mora - MHM